13 de noviembre de 2011
Pensamiento en la plaza de la cabeza...
12 de noviembre de 2011
Volviendo en retirada...
"¿Qué me pesa que nadie lea lo que escribo? Lo escribo para distraerma, y lo publico porque el juego tiene esa regla." Fernando Pessoa
16 de septiembre de 2011
El sol había dejado azulado el reflejo de los rios, se empezaba a sentir una brisa escarchada; mientras las luces color salmón corrian a gran velocidad entre el asfalto y señales de tránsito.
Sentados, soñando con las historias de los seres humanos frente a nosotros (incluyendonos en ellos), veiamos como la vida se iba transformando con cada comentario y palabras que nacia, entre los ruidos urbanos y los gestos faciales que se lograban ver, desde nuestra banca de color olvidado.
El tiempo pasó, y el caldendario boto las hojas secas que indicaban la hora de ingreso. A modo de imitación, seguimos a esos seres humanos, dejando un halo diferenciado por nuestra propia historia que se difuminaba entre el conjunto de seres vivos.
Subimos las escaleras, rostros desconocidos fruncian el seño y reian a la vez, se podia sentir un ambiente bastante peculiar dentro de aquel museo, si bien, nunca se especifico nada, actuabamos todos de una manera que rememora a las grandes piedras de entre rios. El sentido recorría, invisiblemente nuestra respiración, pulsando sus hilos invisibles en nuestro caminar.
Adelante, izquierda, sentados juntos. Podiamos apreciar un salón con toques coloniales en los muros, nacian las preguntas del tiempo y las historias de los artesanos que pintaron las decoraciones masisas. Una mezcla extraña entre historia y modernidad se podia ver en aquel salón, una silla sobria ubicada frente a todos los seres que estabamos en aquel salon (convertidos en publico) se presentaba de manera llamativa e imperante.
Luces enfocadas a aquella silla, obscuridad en la amplia escenografía. Se escuchaban comentarios y discursos de los asistentes, poco a poco el aire tomaba fuerza y se convertia en un viento normativo, poco a poco se podia entender la labor de aquella silla, la reunion de humanos que no se conocia entre sí, y la causa de tanta espera.
De una manera brillante y asombrosa (muy asombrosa) todo se volcaba de un color universal "dentro" de nuestras "mentes". El aroma era respirable por todos nosotros, que al intervalo de fuertes aplausos se coronó una noche llena de sentimientos y matices musicales que encerraron en una burbuja un conjunto de hechos aislados, dando el marco para la danza de la liberación humana.
2 de enero de 2011
30 de agosto de 2010
18 de agosto de 2010
11 de mayo de 2010
4 de marzo de 2010
Era en un bosque: absorto
pensaba andaba
sin saber ni qué cosa
por él buscaba.
Vi una flor a la sombra,
luciente y bella,
cual dos ojos azules,
cual blanca estrella.
Voy a arrancarla, y dulce
diciendo la hallo:
«¿Para verme marchita
rompes mi tallo?»
Cavé en torno y toméla
con cepa y todo,
y en mi casa la puse
del mismo modo.
Allí volví a plantarla
quieta y solita,
y florece y no teme
verse marchita.
10 de enero de 2010
25 de diciembre de 2009
22 de diciembre de 2009
13 de diciembre de 2009
4 de diciembre de 2009
25 de noviembre de 2009
Miles de luciernagas bajan desde las estrellas, y son millones las estrellas que dejan de iluminar el universo
21 de noviembre de 2009
15 de noviembre de 2009
¡Hosco espíritu, antaño amante de la lucha,
la Esperanza, que antes tu ardor espoleaba,
ya no quiere montarte! Tiéndete sin pudor,
viejo corcel de pie que choca a cada obstáculo.
Corazón mío, resígnate; duérmete como un bruto
¡Vencido, hollado espíritu! Para ti, viejo pillo,
no tiene amor ya gusto, no más que la disputa;
¡cantos de cobre, adiós, ya, y suspiros de flauta
¡placeres, no tentéis a un alma triste y mohina
¡Primavera, adorable, ha perdido su aroma!
Y el Tiempo me devora minuto por minuto,
como la nieve inmensa al más rígido cuerpo;
desde lo alto contemplo a este redondo globo,
y ya no busco allí el calor de una choza.
Avalancha, ¿no quieres llevarme en tu caída?
[El gusto de la nada, Charles Baudelaire...]
4 de noviembre de 2009
Saco la pesada cadena de la negra y sucia reja, siento dolor en mis dedos, el frio del metal congelo la llema de mis dedos -porque tengo que tener encadenada una reja con tanta protección-pienso-
Vuelvo a entrar, me cepillo los dientes, no me lavo la cara. Cierro, salgo. Camino, veo una aglomeración de gente, toda fea y extraña. Tomo la micro, miro a la gente, me bajo. Subo una larga y sucia escala con protecciones de goma -para no resvalar me pregunto-..."
Todo esto estaba anotado en una hoja de papel, que encontre en mi bolsillo... me alegra pensar que la rutina aún no llega a mi
1 de noviembre de 2009
Hay golpes en la vida, tan fuertes... ¡Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma... ¡Yo no sé!
Son pocos; pero son... Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán tal vez los potros de bárbaros atilas;
o lo heraldos negros que nos manda la Muerte.
Son las caídas hondas de los Cristos del alma,
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.
Y el hombre... Pobre... pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como charco de culpa, en la mirada.
Hay golpes en la vida, tan fuertes... ¡Yo no sé!
31 de octubre de 2009
Cuando estoy feliz, comento la estupidez de releerme...si, es una estupidez
12 de octubre de 2009
Ya dije que no quiero nada.
La única conclusión es morir.
¡No me hablen de moral!
¡Quítenme de aquí la metafísica!
¡No me anuncien sistemas completos, no me ensarten conquistas
De las ciencias (¡de las ciencias, Dios mío, de las ciencias!)-
De las ciencias, de las artes, de la civilización moderna!
Fuera de eso soy un loco, con todo el derecho a serlo.
Con todo el derecho a serlo, ¿oyeron?
¿Me querían lo contrario de esto, lo contrario de cualquier cosa?
Si yo fuera otra persona, les haría a todos, su voluntad.
Así, como soy, ¡tengan paciencia!
¡Váyanse al diablo sin mí,
O dejen irme solitario al diablo!
¿Para qué habríamos de ir juntos?
No me gusta que me tomen del brazo. Quiero estar sólo.
¡Ya dije que soy solitario!
¡Ah, que estupidez querer que yo sirva de compañía!
Eterna verdad vacía y perfecta!
¡Oh suave Tajo ancestral y mudo,
Pequeña verdad donde el cielo se refleja!
¡Oh angustia revisitada, Lisboa de otrora de hoy!
Nada me das, nada me quitas, nada eres que yo me sienta.
¡Y mientras tarda el Abismo y el Silencio
quiero estar solo!
5 de octubre de 2009
9 de septiembre de 2009
6 de septiembre de 2009
21 de agosto de 2009
El Extranjero....
-Yo no tengo ni padre, ni madre, ni hermana, ni hermano.
-¿A tus amigos?
-Os servís de una palabra cuyo sentido desconozco hasta hoy.
-¿A tu patria?
-Ignoro bajo qué latitud está situada.
-¿La belleza?
-De buena gana la amaría, diosa e inmortal.
-¿El oro?
-Lo odio, como vosotros odiáis a Dios.
¿Pues qué es lo que amas, extraordinario extranjero?
-¡Amo las nubes. . ., las nubes que pasan... allá lejos... las maravillosas nubes!
19 de agosto de 2009
sabiendo que no durarían nada,
cortar una rama de pino
para escribir un instante nuestro nombre en la tierra húmeda,
atrapar una plumilla de cardo
para detener la huída de toda una estación. "
